Si la naturaleza para el ilustrado era un mecanismo somentido a las leyes que el hombre gracias a la razón podía descubrir, en el Romanticismo, es un organismo vivo que posee alma, un alma que no podrá captarse a través del pensamiento científico, sino por medio de un conocimiento de signo poético. Por esa causa, el romántico vive con el deseo de volver a la Edad de Oro: momento en el que el hombre vivía en absoluta comunión con la naturaleza, participando del lenguaje del Ánima Mundi.jueves, 25 de febrero de 2010
El ánima mundi
Si la naturaleza para el ilustrado era un mecanismo somentido a las leyes que el hombre gracias a la razón podía descubrir, en el Romanticismo, es un organismo vivo que posee alma, un alma que no podrá captarse a través del pensamiento científico, sino por medio de un conocimiento de signo poético. Por esa causa, el romántico vive con el deseo de volver a la Edad de Oro: momento en el que el hombre vivía en absoluta comunión con la naturaleza, participando del lenguaje del Ánima Mundi.
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1 comentario:
El alma del mundo: proviene del latín "Amina mundi". Es lo que anima la naturaleza de todas las cosas, como el mismo alma anima al ser humano.
La idea se originó con Platón y también está presente en sistemas de Filosofía oriental como el Brahman-Ātman del Hinduismo. Consecuentemente los Estoicos creían que era la única fuerza vital presente en el universo.
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